Capítulo 11.
La infección.
Hace algunos años, estaba haciendo un taller de terapia muy intenso que estaba enfocado en el condicionamiento en la niñez. Uno de los más importantes descubrimientos que hice en esta experiencia fue que muchos de mis miedos eran realmente los miedos de mi madre. Sabía esto intelectualmente pero realmente no lo había experimentado tan vívidamente. Siempre me había enlazado con ella muy cercanamente y como resultado, sin saberlo veía el mundo a través de sus ojos. En nuestro trabajo, llamamos a este fenómeno de tomar los sentimientos y formas de pensamientos de con quien crecimos “la infección”.
La infección son todas las formas en que nuestra energía ha sido afectada negativamente por condicionamiento. Son todos los pensamientos reprimidos y miedos que traemos sin saberlo, todas las expectativas y sentimientos negativos de limitación que respiramos desde nuestros tutores.
Como niño, estamos indefensos y somos receptores de todos los miedos y negatividad de nuestros tutores y de la represión de la sociedad en la que cada uno de nosotros creció. Llamamos “la infección” porque entra en nuestros pensamientos y cuerpo sin nuestro conocimiento y se extiende afectando toda nuestra energía, nuestra autoestima, creatividad, relaciones, sexualidad e inteligencia -en corto, todos los aspectos de nuestra vida.
La infección explica nuestros patrones negativos.
La infección ayuda a explicar el gran acuerdo acerca de la experiencia interior del niño emocional. Constantemente es difícil entender de otra manera cómo es que tenemos mucho miedo, pena, inhibición y dudas sobre nosotros mismos internamente. La infección ayuda a clarificar cómo nos encontramos repitiendo estilos de vida negativos y patrones que pertenecieron a nuestros padres. Claro que no todo de lo que estamos infectados es negativo. También heredamos muchas cualidades positivas. Pero estoy enfocándome en cómo nuestro niño emocional se desarrolló en miedos, pena y desconfianza. Y gran parte proviene de a infección.
Si exploramos un miedo o comportamiento en específico, podemos regresar a la actitud o comportamiento de miedo de uno de nuestros tutores. Las formas en las que nuestros miedos se expresan en nuestra vida hoy en día reflejan a uno o ambos de nuestros padres expresando miedo. Nuestra negatividad y actitudes de juicio que aplicamos a otros y a la vida en general también reflejan actitudes similares de nuestros padres. Nuestras actitudes hacia el dinero, sexualidad, éxito o disfrute pueden estar relacionadas con nuestro condicionamiento, las creencias que aprendemos de nuestros padres, maestros, sacerdotes u otras personas importantes es lo que traemos constantemente a nuestra vida. Anterior a explorar nuestro mundo interior no habíamos cuestionado nuestras creencias o su origen. Y la infección va más profundamente que sólo lo absorbido de nuestros tutores tempranos. Está en el mismo aire que respiramos. La represión, creencias negativas, defensivas, competencia y presión son profundamente integradas en nuestra cultura. No lo podemos evitar.
La infección se convierte en nuestra identidad.
Otra forma de entender la infección es ver lo que hemos amoldado de acuerdo a todos los reflejos, represiones, creencias y comportamientos que se nos han transmitido. Literalmente nos convertimos, en lo que se supondría que seríamos. Y así es como ahora pensamos y nos sentimos. Nos convertimos en autómatas actuando de acuerdo a un libreto. La infección hace el molde y todos nuestros conceptos de quienes somos, es la escultura que viene del molde. Antes de explorar mi condicionamiento, era inimaginable pensar o actuar diferente. Eso era sólo quién y cómo era.
Hace algunos años, Amana y yo, mientras viajábamos de un taller a otro, pasamos la noche con un amigo quien estaba al cuidado de una larga villa en Florencia. Las personas quienes vivían ahí, una familia Americana viviendo en Europa, estaban fuera en un viaje. El esposo de la familia era un ocupado ejecutivo quien casi no estaba en casa y la esposa en la enorme casa vivía prácticamente sola con sus dos hijos. Ella se quejaba frecuentemente con nuestro amigo de cuan enojada estaba por la situación. En la pared de su habitación estaba un certificado personalizado del Papa bendiciendo el matrimonio. Me di cuenta de que la situación entera -el matrimonio basado en la inconsciencia y una familia viviendo sin amor real o conexión, era claramente una consecuencia de la infección. Ambos venían de una familia estricta y religiosa donde los padres habían vivido juntos sin consciencia y conexión. Parecía que estaban imitando la vida de sus padres.
Tomar el coraje de descubrir nuestra infección y liberarse de ella requiere de gran fortaleza. Pasamos mucho tiempo de nuestra vida creyendo que las voces de nuestro interior y nuestras críticas eran verdad y de la misma forma creyendo que nuestras deficiencias son quienes somos. Nuestra infección nos ocupo muy tempranamente y tan profundamente que nunca lo supimos y lo diferenciamos Pensamos que nuestra infección es quienes somos. En nuestra más profunda identificación.
Algunas de las personas que atendemos en los talleres de diferentes países alrededor del mundo continúan adentrándose más profundamente con nuestro trabajo. Sabiendo y mirando el progreso en un periodo o algunos años, nos da la oportunidad de ver profundos cambios en sus vidas. En algunos países, Turquía o Taiwán por ejemplo, incluso acudir a un taller es revolucionario. Pero sin considerar el país y el condicionamiento vienen durante este tiempo y muchos de ellos se encuentran haciendo grandes cambios en sus vidas -continuamente dejan trabajos que no les gustan, terminan o cambian relaciones, especialmente con la familia de origen. Hacer estos cambios toman tiempo y paciencia. Del espacio de nuestro lado sensible y vulnerable, es aterrador romper con el abandono, castigo y quizás condenación eterna. A esta parte de nosotros, adhiriendo estas creencias y comportamiento la vida es por si misma -supervivencia y pertenencia.
La infección puede ser escondida.
Algunas veces no podemos descubrir por qué actuamos en la manera que lo hacemos. Las razones pueden ser secretos de familia o tendencias que nos convierten en infectados tempranamente. Por ejemplo, un hijo o hija de un alcohólico puede tener una fuerte tendencia adictiva en situaciones de estres. Otra persona cuyos padres fueron estrictos, religiosos, juiciosos y represivos facilmente puede ser rígido también. Un hijo o hija de un hipocondríaco puede encontrarse plagado de miedos o enfermedades. El hijo de un padre suicida puede tener pensamientos similares. Y así podríamos mencionar inmumerables ejemplos. Algunas veces, estos comportamientos y tendencia pueden incluso venir de nuestros abuelos o familiares. O un niño puede estar actuando un secreto familiar y solo cuando es revelado, la persona es capaz de explicar el comportamiento y creencia.
Recuperándose de la infección.
Cuanto más profundo exploremos nuestra infección y más y más descubramos nuestras actitudes, comportamientos y energía, el comportamiento y energía serán afectadas. Necesitamos examinar la creencia y actitud que mantenemos para ver ya sea a donde pertenecemos o es parte nuestra infección. Esto incluye gradualmente explorar nuestras actitudes acerca del sexo, sentimientos, poder, desenfreno, responsabilidad, espiritualidad, relaciones, matrimonio, crianza de los hijos, cuidado del cuerpo, comida, aprendizaje, dinero y trabajo. Cuando empezamos a mirar todas estas cosas con el cuestionamiento en mente, lentamente nos desinfectamos. Si se siente bien en el vientre, somos nosotros, si no, es la infección, pero puede no ser posible sentir al principio, si algo se siente bien en el vientre. En mi experiencia, toma tiempo desarrollar esta conciencia.
Ha sido de ayuda regresar periódicamente a mis raíces y ver qué es mío y qué no lo es. En cualquier visita que hacía a los miembros de mi familia, era la oportunidad de observar mi infección. Al principio necesité tomar un buen tiempo antes de poder sentirme lo suficientemente fuerte para regresar. Empecé a romper con mis condicionamientos hace casi treinta años cuando dejé la escuela de medicina. Ese fue en alguna forma, el más importante y valiente paso que he tomado porque fui capaz de ver en ese tiempo, que no estaba manejando mi vida.
Eso empezó el proceso de encontrarme a mí mismo, lo que continúa hasta hoy. Mis prioridades cambiaron de éxito a verdad interior. Eventualmente, regresé a la escuela de medicina y después a hacer mis residencias en medicina familiar y psiquiatría, pero las cosas nunca fueron igual. Me había bajado del tren y no lo volvería a tomar.
Trabajar a través de la infección es un poco como matar un dragón. Nuestro condicionamiento es como una gran llamarada de fuego, que trata de extinguirnos con su flama si salimos un paso de la línea.
Nuestro niño emocional no tiene el coraje de pelear con este dragón. Pero otro espacio en nuestro interior puede. Nuestro “buscador” es Jason, el Hércules de nuestro ser. Estaré tratando de este aspecto de nuestro ser en un capítulo posterior. Pero no importa cuán fuerte sea nuestro buscador, si queremos permanecer conectados con nuestra sensibilidad, tenemos que estar conectados también con los miedos de nuestro niño emocional.
En mi experiencia, si la intención de encontrarnos a nosotros mismos es sincera, el comportamiento y creencias que no son de nosotros lentamente desaparecen. La vida nos forza interiormente a afirmarse naturalmente en lugar de nuestros miedos. Es también un asunto delicado cuando nos hacemos conscientes de cuán profundamente hemos estado condicionados y cuán fuertemente hemos sido influenciados por las actitudes y comportamientos negativos de la vida. Es fácil sentirse perdidos en el enojo, el resentimiento y la culpa. Necesitamos sentir la forma en la que nuestro condicionamiento ha cerrado nuestra energía y nuestros sentimientos y al mismo tiempo no nos sirve para albergar la culpa y resentimiento. Encontré que necesitaba pasar por un periodo de furia que me permitiera sentir mi enojo y resentimiento hacia aquello en lo que crecí. Pero después, vino un tiempo cuando estaba listo para dejar ir el enojo y resentimiento y agradecer a mis padres y mis raíces por mis regalos, belleza y amor que recibí.
“Cada generación sigue dando sus enfermedades
A la nueva generación, y naturalmente
La nueva generación lleva más y más carga
Tu eres el heredero de todos los conceptos represivos
De toda la historia”
-Osho
Ejercicio.
Explorando la infección.
1.Examina cada creencia y comportamiento acerca de las siguientes áreas (y escribelas) sexo, espiritualidad, poder, individualidad, sentimientos, dinero, relaciones y matrimonio, responsabilidad y libertad, familia, comida y cuerpo, trabajo y relajación.
2.Pregúntate:
*¿De donde viene esto?
*¿Mis padres tienen la misma actitud?
*Revisa las creencias en relación a la clase, religión y cultura en la que creciste.
* ¿Cómo sería si no escuchara estas creencias o no me comportara como pienso que debería hacerlo?

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