domingo, 27 de julio de 2014

Capitulo 3. El Espejo


El espejo
Cuando estamos en estado de trance, la vida responde en forma predecible. La vida y la gente reflejan nuestros trances. Podemos pensar que este proceso es una especie de radio transmisor mandándonos mensajes. Cuando estamos enviando mensajes constantes, como respuesta recibimos mensajes fácilmente predecibles. Es como estarnos mirando en un espejo. Cuando empezamos a ser capaces de ver el reflejo, empezamos a entender los mensajes que enviamos, empezamos la tarea de superar nuestra niñez emocional.
Recientemente Amana y yo dimos un taller en Zurich. Wilhelm, uno de los participantes, llego un poco temprano y se estacionó en un lugar que estaba reservado para uno de los residentes de la casa del seminario. Tan pronto como llegamos , notamos que que él y el residente estaban discutiendo acaloradamente acerca de si podía estacionar su carro en ese espacio. Cuando empezamos el taller, durante una de mis explicaciones iniciales, Wilhelm levantó su mano y me sorprendió con un ataque a lo que estaba diciendo. Mas tarde durante el día, compartió que su novia lo acababa de dejar y él no podía entender la razón. El se sorprendió de que otro participante del taller no quería hacer los ejercicios con él. Wilhelm no estaba consciente de lo que el espejo le estaba reflejando o de lo que él estaba haciendo que creaba ese reflejo.
El espejo nos muestra cómo impactamos a los otros.
Muchos de nosotros no somos tan provocativos como Wilhelm o tan poco dispuestos a mirarnos a nosotros mismos pero todos tenemos nuestros puntos ciegos. Regularmente es difícil ver cómo nuestras creencias y comportamientos impactan a los demás y cómo provocamos sus reacciones. Tendemos a ver las experiencias como un accidente o como problemas que ellos tienen. Mi madre me decía que la vida es sólo buena o mala suerte. Cuando yo decía que debía de haber otro método que sólo buena suerte, ella estaba en desacuerdo. (Esa era una de las pocas veces en las que mi madre estaba equivocada). La verdad, es que una vez que empezamos a reconocer nuestros trances, se muestra más claro porque las cosas nos pasan de la manera en que pasan.
Durante años. estuve relacionado con mujeres quienes regularmente las veía como hijas más que como amantes. Ellas empezaban a ser dependientes, regresivas y necesitadas y yo sentía la necesidad de rescatarlas y cuidarlas porque era "protector y compasivo". Pero me volví resentido, mi cuidado y compasión  se iban cuando todo lo que necesitaba era ser "libre" y hacer mis propias cosas. Me quejaba con mis amigos de que mis novias eran muy dependientes de mi y no podía entender por qué se repetía este patrón una y otra vez. No podía entender lo que estaba haciendo ocasionaba  esta situación especialmente cuando pensaba que la culpa era de la otra persona que ella no era capaz de mantenerse en pie por sí sola. No veía que estaba en mi trance, estaba cerrado y encubierto detrás de un aparente sutil y engañoso rol defensivo en contra de mi propia pena y miedo.
Maria es una mujer italiana en sus recién iniciados cuarentas.  Ella estaba confundida al respecto de por qué la gente en su vida se alejaba de ella y le decían que no era placentero estar con ella. Su niño emocional interno está realmente triste. La vibración que su niño envía es  "necesito ser rescatada, llevate mi tristeza". Pero ella no podía verlo y en cada nuevo rechazo sólo la hacía sentir más triste y sola.
Catherine, una mujer alemana que había trabajado con nosotros, se quejaba de que su pareja no estaba disponible para ella. Sin embargo, la vibración que ella emanaba de demanda lo alejaban. Ahora ella ve que ésta energía de demanda que ella siempre emite es como ella trata de llenar el vacío que tiene.
Rebeca es una cercana y vieja amiga. Durante el tiempo que la conozco, ella se ha quejado acerca de cómo los hombres de su vida no han estado disponibles para ella. Durante el transcurso de la relación, ella se siente continuamente rivada de atención y en cada relación termina siendo rechazada. Con cada nuevo rechazo ella siente que incluso es un patrón. Ella envía un sutil mensaje en el que dice "por favor sálvame" con lo que hace que la gente se aleje de ella.
Nuestros patrones de conducta constantemente son profundamente inconscientes  
Nuestros comportamientos están profundamente arraigados y automatizados. Algunas veces alejamos a la gente con comportamientos que los hacen no confiar en nosotros. O enviamos mensajes que dicen "no siento que la gente pueda amarme y necesito tu aprobación y atención para sentirme complacido conmigo mismo". Hubo un tiempo en mi vida cuando las mujeres me rechazaban una y otra vez, No podía entender porque sentía tanta compasión por mi. No me daba cuenta en ese momento que esto pasaba porque no había explorado mis heridas de pena y abandono. Iba con las mujeres como mendigo con la energía de un pequeño niño necesitando aprobación y amor incondicional de su madre.
Per es un hombre de las montañas de Noruega que es tan seco como un "knekkebrod" (el pan Noruego). En un taller que tomo con nosotros. después de cada sesión, inmediatamente se ponía su ropa deportiva y corría alrededor de 10 km en el campo. Tiene más de 50 y no tiene un gramo de grasa en su cuerpo. Per es un verdadero solitario. Estuvo casado pero dedicaba mucho de su tiempo al trabajo y a sus actividades al aire libre, así que su esposa lo dejo. Sale con mujeres pero no se permite a sí mismo "involucrarse". Una ocasión le pregunté si alguna vez había estado enamorado y su respuesta fue, "Bueno, no pude ir muy lejos". Per solo ve en el espejo alguien que necesita invadirlo y llevarse su libertad. Esta lleno de desconfianza y no puede conectar su estilo de vida de aislamiento con este profundo miedo de ser invadido y abusado. Sólo no está haciendo las preguntas correctas todavía.
En cada uno de estos ejemplos. el problema aparece cuando cada persona esta viviendo en su propio trance sin conciencia. Además, sin permitirse a sí mismos conectar con sus más profundos sentimientos, ellos viven comportándose de acuerdo al trance.
La existencia hace un esfuerzo persistente para mostrarnos lo que tenemos que ver.Continuará brillando este espejo en nuestra cara hasta que veamos lo que está diciendo. Normalmente nuestra respuesta en estas situaciones es sentir enojo, victimizarnos y sentirnos tratados injustamente.
Pero eso solo nos trae amargura y resignación. La retroalimentación que tenemos continuamente no es la que necesitábamos o esperábamos lo que nos hace sentir molestos y decepcionados. Luego culpamos la retroalimentación como no entendible, sensible, atenta o suficientemente amorosa. Incluso podríamos tratar de cambiarla. No podemos entender porque la retroalimentación continua siendo la misma porque no nos damos cuenta que continuamos enviando el mismo mensaje. Y estas reflexiones no son sólo una vez. Son patrones.
Christina y Alberto tuvieron una relación durante cuatro años. Ellos terminaron y vinieron juntos hace unos meses. Ella es una hermosa mujer de 34 años que siempre ha usado su belleza y sexualidad para obtener lo que desea y ha manipulado efectivamente a los hombres con estas dos armas. Alberto es lo suficientemente fuerte para no dejarse atrapar por estas dos trampas. Pero él piensa que la una forma de manejar las demandas sexuales de ella así como sus berrinches es dejándola. Cada vez que esto pasa ella se queja amargamente de que él no la ama lo suficiente por lo que ella busca otro hombre con quien dormir. Después ella se cansa y regresa con él.
Desde el lado de él, después de cierto punto, decide que tuvo suficiente de esta relación, de hecho, de las relaciones en general y regresa a su ordinario estilo de vida de aislamiento. Ambos Alberto y Christina están enviandose el mismo mensaje -"No confío en tí y no tomarás ventaja de mi". Desde esta burbuja de desconfianza, su relación se maneja desde estrategias de control y manipulación. Se encuentran en un comportamiento automático de defensa de uno del otro.
Preguntando las preguntas correctas.
He notado que es de gran ayuda que una vez detectado el patrón empezar a preguntarme ciertas preguntas:
* "Que es el reflejo que la gente o la vida me están dando como respuesta?" o "Que es la energética respuesta que estoy recibiendo?"
*Cuál es la vibración que estoy enviando y que esta causando este reflejo?"
*Cuál es la herida detrás de está vibración?"
Sólo preguntado el cuestionamiento sinceramente es suficiente. Parece algo mágico en movimiento como si estuviéramos pidiendo a la existencia a ayudarnos a entendernos a nosotros mismos más profundamente. Cuando empezamos a preguntar estas preguntas, probablemente no tengamos la respuesta inmediatamente. Es simplemente empezar a preguntar y abrirnos a recibir la respuesta. Con esto habremos dejado el primer paso detrás de nuestro comportamiento automático.
Desde la inconsciencia de nuestro niño emocional que está inmerso en el miedo, pena y desconfianza, es difícil ser receptivos a la vida. Desde esta perspectiva, permanecemos reciclando los mismos dolorosos patrones una y otra vez. Pero cuando tenemos mayor entendimiento de cómo nuestro niño emocional piensa, siente y se comporta, podemos lentamente empezar a cambiar nuestra perspectiva. Podemos empezar a tomar las oportunidades que se presentan y aprender más de nosotros mismos. Sólo cambiando esta perspectiva de este espacio receptivo y teniendo la voluntad de mirar el interior se crea un cambio radical.
"Tu no ves el mundo como es - lo ves como
tu mente te forza a verlo
A menos que seas capaz de apartar la mente por completo
Y ver un mundo diferente,
Inmediatamente con tu conciencia,
Nunca serás capaz de ver la verdad
-Osho
Ejercicio
1. Viendo el reflejo
Que mensajes podrían estar enviandose desde las situaciones más dolorosas en tú vida -como un fracaso o rechazo?
1. Puedes identificar tu niño emocional que puede estar creando este reflejo?
2. Cuál es la herida que este patrón puede estar trayendo?

No hay comentarios:

Publicar un comentario