Expectativas y Merecimientos.
El segundo estilo de comportamiento de nuestro niño emocional es la expectativa. Todos esperamos. Y gran parte del tiempo pensamos que nuestras expectativas son razonables. He encontrado que este es el patrón de comportamiento más desafiante para traernos a la conciencia. Nos adherimos a nuestras expectativas como mulas necias porque en el otro lado de la expectativa está la soledad. Es doloroso despertar para dejar ir las expectativas o incluso ver que las expectativas conflictúa al ver a las personas y a la vida tal como es. Significa despertar a un mundo que no es como nuestro niño emocional desearía que fuera.
Yo siempre cubrí mis expectativas con negación. Pero una vez que empecé a verlas, me asombré de cómo gran parte de mi vida estuvo llena de expectación -acerca de cómo la gente me trata, cuánto y de qué manera me aman, como mi creatividad es apreciada, como la gente es responsable de darme lo que necesito anticipando mis sentimientos y humor, acerca de ser entendido e incluso acerca del clima.
Nunca se me ocurrió que todo eso era justo el interno niño emocional. Normalmente preguntamos en los talleres, si hay vida después de la expectativa o si hay un punto estando en una relación si no esperamos. Es en definitiva una forma diferente de vivir.
¿Que esta debajo de nuestras expectativas ?
Es natural que nuestro niño interno espere. Es un mecanismo de supervivencia. Nuestras expectativas son básicamente manejadas por miedo. Tenemos miedo de no poder tener lo que necesitamos o de ser heridos de alguna forma y en un nivel más profundo de dejar de existir. Esto crea un casi inaguantable sentido de pánico. En nuestro estado mental de niño, debemos recurrir a nuestro medio ambiente exterior para conseguir lo que nos falta, porque en ese estado mental de niño no conocemos otra forma de obtener nuestras necesidades esenciales.
Pero este comportamiento crea problemas en nuestra vida porque las expectativas resultan en frustración y decepción. Nadie cambia para llenar nuestras expectativas -incluso si tratan. Además, cuando otros sienten nuestras expectativas, les crea resentimiento y los aleja de nosotros.
Una vida construida alrededor de expectativas termina en decepción, rechazo, frustración, baja autoestima e incluso en autodestrucción. Nuestras expectativas son básicamente una infructuosa forma de llenar nuestros huecos, nuestros sentimientos de vacío.
Por ejemplo, intentamos llenar nuestros sentimientos de abandono con la expectativa de que la gente estará ahí para nosotros. Intentamos llenar nuestros miedos de invasión con la expectativa de que la gente respetará nuestros límites. Cuando esperamos algo de alguien, no importa cuán razonable parezca, no vemos en el momento a la persona por quien es.
Detrás de cada expectativa hay una herida de traición, abandono o invasión.
Tengo un amigo que en el pasado no fue precisamente responsable y confiable. Por largo tiempo pase por todo tipo de angustias, esperé que fuera como yo quería y me sentía justificado de tener tal expectativa. Sin embargo, una vez empecé con mis propios sentimientos y no me sentí obligado a reaccionar automáticamente. Empecé a verlo y aceptarlo tal como es. No desde la resignación sino desde la claridad. Y desde esta claridad, me di cuenta de que necesitaba un cambio en la naturaleza de nuestra relación entonces me sentí liberado de la expectativa. Simplemente no contaba con él como persona responsable y confiable, tal como esperaba que lo fuera.
Derecho es una expectativa disfrazada.
Un importante aspecto de la expectativa es la energía del derecho. Esta es la actitud de "¡Yo merezco!" "¡me lo debes a mi!" Va mano a mano con la expectativa. Algunas veces nuestro derecho esta en la intemperie. Realmente pensamos que la otra persona o la situación, nos debe atención o lo que esperamos y nos sentimos enojados e indignados cuando no lo obtenemos.
Por ejemplo, tengo un amigo, que siempre espera que la gente, particularmente su pareja, sea relajada, centrada y amorosa alrededor de él. Cuando no lo son, se siente invadido y perturbado. El es perturbado porque siente que cuando alguien cercano está tenso o enojado, no puede estar relajado. Puede culpar y quejarse de de cualquier cosa que pase. Con el paso de los años él ha visto que esto es sólo con "sus cosas". En los momentos que se siente perturbado, tiene la opción de elegir entre sentirse perturbado o reaccionar contra lo que lo esté ocasionando.
Nuestro derecho es profundo e inconsciente. Nos sentimos irritados y hacemos un berrinche cuando las cosas no pasan de acuerdo a nuestra expectativa incluso no podemos verbalizar porque nos sentimos molestos.
Otra indicación de nuestro derecho es cuando hacemos cosas que indican que esperamos cosas pero no somos conscientes de qué y por qué estamos actuando de esa forma. Por ejemplo, dejamos un poco desordenado a nuestro alrededor con la expectativa de que alguien lo limpiara después de nosotros. O hacemos esperar a la gente porque inconscientemente esperamos que se interesen y nos llamen. En nuestro derecho, no consideramos los sentimientos de las otras personas.
Crecemos con el sentimiento de estar vacío por dentro y a su vez con el condicionamiento de que la manera de obtener lo que queremos es demandándolo. Esto crea una doble agonía, nos sentimos privados y desesperados, cuando hacemos un esfuerzo para tener lo que necesitamos, no obtenemos lo que necesitamos. Y profundamente, no nos gustamos a nosotros mismos por ser demandantes o reactivos. En nuestro estado mental de niño, no conocemos otra forma. Raramente estamos conscientes de todas las formas en las que nuestro derecho se muestra. Esta actitud (y todos los comportamientos que provienen de ella) están profundamente enterrados en nuestra psique que si alguien los menciona no tendríamos idea de lo que habla.
Cuando la mente del adulto se une a nuestro derecho, podemos tener justo las cosas que esperamos. "Después de todo, decimos" la gente se debe tratar una a otra con bastante consideración. "Por supuesto, espero que esta persona sea justa y buena, o no ?" O "Así es como la otra persona debe de comportarse si dice amarme. ¿Qué no de eso se trata el amor?" y así se podría continuar con ejemplos similares. Todos nuestros estándares personales soportan y estimulan nuestro sentimientos de demanda y nuestras expectativas. Estos estándares provienen de nuestro niño emocional intentando crear orden y armonía. La vida es como es, las personas son como son y no hay nada que hacer con nuestros estándares.
Sin saberlo, llenamos nuestras relaciones actuales de derechos. Toma un poco de tiempo para que salgan a la luz, pero lo hacen. Por ejemplo, anti-dependientes (aquellos quienes tienden a evadir la intimidad) esperan recibir del otro sensibilidad y respeto por sus necesidades y sentimientos y así como recibir total "espacio". Dependientes (aquellos que buscan la intimidad) esperan que la otra persona esté ahí para ellos y recibir todo el "amor y atención". Podemos verlo en cualquier área con nuestras parejas, como en el sexo, dinero, comunicación y limpieza e identificar si esta lleno de expectativas de las que no habíamos sido conscientes.
Nuestras expectativas reflejan nuestras traiciones del pasado.
Nuestras expectativas reflejan exactamente la forma en la que hemos sido traicionados o invadidos en el pasado. Esperamos que la gente no nos trate en la forma en la que se originaron las heridas. Por ejemplo, si cuando niños se nos advertía de forma ofensiva, entonces nos sentiremos irritables cuando alguien cercano lo haga; por lo que estemos esperando no se nos trate de esa forma.
Es totalmente razonable esperar que la gente haga lo que dice que hará, pero no lo hacen. Cuando mantenemos la creencia que nuestras expectativas son razonables y la gente quien quiera que sea, debe vivir con nuestras expectativas, no somos capaces de ver y sentir nuestras heridas, que se generaron cuando nuestras expectativas no fueron cumplidas. Por lo que nos sentimos justificados y victimizados. E incluso más importante, no somos capaces de ver a la persona tal como es.
El examinar nuestras expectativas es una poderosa forma de explorar nuestras heridas generadas al ser invadidos o traicionados. No tenemos que indagar en nuestro pasado porque estamos siendo incitados en el aquí y ahora. Atraemos situaciones que traen exactamente la forma en que estos traumas ocurrieron en el pasado y los revivimos en el presente -con nuestra pareja, hijos, empleados, maestros, padres (por supuesto) y amigos.
Por ejemplo, odio cuando me hacen esperar, espero que la gente sea puntual. Detrás de esto, se encuentra mi herida de no sentirme reconocido. Me hace sentir insignificante y retrocedo al hermano menor quien siempre fue el segundo. Cuanto tome el tiempo de ir a través de esta meditación, me dio mucho más espacio internamente. En lugar que vivir la vida en frustración y decepción, pude ir dentro de mi. No que no me enoje o me ponga triste, pero normalmente nos detenemos ahí, vivimos en nuestro derecho y nos sentimos justificados de tenerlo. Vivimos inconscientemente en nuestro marco o estado mental de niño viviendo en el mundo a través de los ojos de expectativa y luego siendo frustrados continuamente cuando el mundo o la gente nos decepciona. Analizando la herida detrás de la expectativa detrás del enojo encontramos mucho más información.
Expectativas negativas
Algunas veces queremos algo, pero tenemos tanto miedo de no obtener lo que esperamos lo opuesto. Es como si nuestra derrota esta sentada en nuestras expectativas esperándola realizar. La forma más segura de prevenir los sentimientos de decepción o frustración por no realizar nuestras expectativas es simplemente negarlas. Yo llamo a es "el síndrome de estacionamiento". Cuando era joven, viví por muchos años en París. A cualquier lugar que pretendía ir al cine mi mamá decía que no podíamos ir porque no encontraríamos espacio de estacionamiento. Cuando la lograba convencer de ir, normalmente tomábamos el primer lugar de estacionamiento que encontrábamos incluso si era cerca de casa porque ella insistía que no encontraríamos otro espacio más cercano. Luego teníamos que caminar un largo trayecto o incluso tomar el metro para llegar al cine. Cuando llegábamos, invariablemente notábamos un espacio de estacionamiento cercano.
Cuando minimizamos nuestras necesidades, puede parecer que no tenemos expectativas -pero tenemos. Y la manera de descubrir una expectativa escondida es identificar cuando nos sentimos irritados. Detrás de la irritabilidad esta una expectativa no cumplida (la próxima vez que vayas a un restaurante y la comida no sea buena, identifica qué pasa).
No tiene sentido tratar de no esperar. Nuestro niño interno espera, es la forma en la que es y siempre será. Es una gran parte de nuestro niño emocional. Pero podemos trascender la expectativa a través identificar e ir profundamente dentro de nosotros para explorar los miedos e inseguridades que detrás de ellas. Después ellas se van por si solas y lentamente empezamos a ver y aceptar la gente y la vida tal como es.
"Un hombre consciente no tiene expectativas,
por lo tanto nunca está frustrado"
-Osho
Ejercicios:
1. Explorando los derechos
Permítete a ti mismo experimentar dentro de ti el sentimiento que la gente, una persona o la vida en general te da. Permitete sentir esta energía en tu cuerpo. Identifica como esta energía se manifiesta en tu vida.
2. Explorando las expectativas:
Considerando tu mas importante relación, cuál es tu más grande expectativa?
1. Yo espero que la persona esté presente y disponible para mi
2. Yo espero que la persona sea considerada y me escuche
3. Yo espero que la persona sea sensible a mis límites quizás sin siquiera decirle yo nada
4. Yo espero que la persona me provea mis necesidades financieras
5. Yo espero que la persona toque mi sensibilidad
6. Yo espero que la persona no me controle o manipule para sus propias necesidades y expectativas.
7. Yo espero que la persona sea firme y no se derrumbe o sea poco determinado.
8. Yo espero que la persona no espere que yo la rescate.
9. Yo espero que la persona trabaje en sí mismo y no este en un estado de negación de sus sentimientos.
10. Yo espero que la persona sea meditativa y consciente en como vive (espacio vital, cuidado de su cuerpo, etc.)
11. Yo espero que la persona sea sensible y de apoyo en mi creatividad y en mi crecimiento espiritual)
3. Explorando las reacciones de las expectativas insatisfechas.
Por cada expectativa no cubierta, identificamos una reacción. Esto es enojo, demanda, culpa, distanciamiento, resignación, negación o minimización, ¿cuál es la tuya? ¿Qué es lo que se produce cuando pones tu atención en la expectativa no cubierta?
Para una exploración más cercana de tus expectativas inconscientes busca en varias áreas de tu vida. ¿Cómo están conectadas tus expectativas a tu sexualidad, sentimientos, espiritualidad y crecimiento, vida en pareja, limpieza, dinero y relaciones? Puedes identificarlo fácilmente analizando la última vez que te sentiste enojado o decepcionado con alguien.

No hay comentarios:
Publicar un comentario