Compromiso.
Recientemente, en un grupo un participante compartió que estuvo en una relación durante siete años. A dos años de estar en ella, se dio cuenta que no era la mejor situación para él y se sintió atrapado. El no tuvo el corazón de decirle a su pareja que quería dejarla porque sentía miedo de dañarla. Finalmente le dijo que era homosexual lo que no era cierto pero al menos le daba una excusa para dejarla sin sentir demasiada culpa.
Podemos llegar a extremos de comprometer nuestra integridad porque el niño emocional está aterrado de vivir su verdad. En este estado mental de niño, vivimos por otros. Cuando nuestra consciencia es tomada por el miedo y la pena, no podemos evitar vivir comprometidos. Nuestro niño emocional cree que otra gente controla nuestro bienestar. Si mantenemos esta creencia, entonces nuestras reacciones no estarán acorde con nuestra propia luz sino a lo que otros piensan y actúan.
Nuestro niño emocional se centra en la aprobación
En el estado mental de niño, nuestras acciones están enfocadas a obtener aprobación. Incluso pretendemos que no lo necesitamos pero usualmente es una negación. Nos alimentamos de atención y aprobación porque hemos estado hambrientos de ello. Estamos en una constante lucha por obtener lo que nos falta y uno de los principales medios por los que obtenemos la atención, amor, aprobación y respeto es a través de adaptarnos. Nuestra vida se convierte en una interminable cadena de compromisos. Además, nuestro niño emocional ésta aterrado del más pequeño gesto de desaprobación o por ser físicamente o verbalmente atacado de alguna forma. Cuando enfrentamos a alguien nos podemos ver abrumados y asustados, por lo que nos convertimos en "adictos armoniosos", es más seguro que el compromiso.
Compromiso, es como los otros comportamientos de nuestro niño emocional, es automático, Por ejemplo, cuando alguien te respeta y cuya amistad y atención necesitas, pregúntate cómo piensas acerca de algo, tu niño interno automáticamente dice lo que él o ella quiere escuchar. O cuando alguien te pide hacer algo, tu lo haces incluso que sea lo último que quieres hacer porque tienes miedo de la desaprobación. Cuando nos enfrentamos a una situación donde necesitamos algo de alguien, podemos estar ya comprometidos antes de que la situación aparezca.
Muchos de nosotros somos como un perro que rueda sobre su cuerpo en sumisión, situaciones con figuras de autoridad han sido particularmente conmovedoras en mi propia vida donde el miedo de la desaprobación y el deseo de respeto me llevan lejos de mi propio centro. Puedo ser más preciso al decir que nunca estuve conectado con mi centro y mi integridad en estas situaciones porque el miedo era muy grande. Mi entera forma era un compromiso de mi ser. Cualquier cosa que hiciera o dijera venía de ese lugar. Tan pronto como comencé a trabajar en ello, me concientice de cómo se sentía por dentro y me conecte con los miedos que me ayudaron a entender en lugar de juzgar.
Nuestras relaciones íntimas son otra área en la que nos comprometemos hasta que desarrollamos un profundo entendimiento de nuestro niño emocional. No queremos causar disgustos o romper la armonía y hacemos hasta lo imposible por evitarlo. Por ejemplo, una pareja que conocí por largo tiempo vino a nuestro taller de parejas. En este seminario, uno de los temas que acordamos con ellos fue cómo la gente que han vivido juntos por algún tiempo ha hecho compromisos que han creado resentimiento entre ellos.
Visualizamos que si ellos hicieron este proceso juntos, podría romperles su armonía porque en la vida que tenían juntos, estaba llena de compromisos. Él necesito sacar sus fantasías de adolescente con otra mujer y se sentía resentido de que estaba "muy casado". Ella estuvo reflexionando sobre las cosas que hacía para complacerlo pues se sentía insegura y no amada. A la mitad del taller, él empezó a dormir con otra mujer. Ella primero se colapsó, después enfureció y al final empezó a ver que estaba en el patrón de padre complaciente y necesitó retomar su dignidad.
Sacando la situación a la realidad e identificando como cada uno estaba viviendo en compromiso los ayudamos a hacer lo que ellos sintieron que necesitaban hacer. Él tuvo un romance y ella se fue de viaje a la India. Después de cuatro meses, vinieron juntos en un más claro y auténtico camino. Antes, los dos reaccionaban desde su inconsciente niño emocional. En este estado, enojo, desaprobación o rechazo del otro puede crear terror interno. (No sugiero que las parejas necesitan tener un romance para salir del compromiso pero en una relación íntima es importante explorar cómo se puede vivir en un proceso de cambio)
Si empezamos a sentir el miedo detrás del compromiso, concientizamos de cuán profundamente este comportamiento regula nuestra vida. Después tenemos el poder de escoger otra manera de vivir.
En una sesión que hice, no mucho tiempo atrás, un hombre vino con mucho dolor y confusión relacionada con el amor de su vida. La mujer con la que estuvo por seis años y tuvo un hijo, estaba enamorada de otro hombre. Dos semanas antes de que ella tuviera su romance, ella le había dicho a él que quería tener otro hijo, comprar una casa y casarse. El romance sólo duró tres semanas, pero durante este tiempo él se sintió en el infierno. Ahora ellos están juntos de nuevo, ella dijo que ya había terminado con el otro hombre y que necesitaba regresar al plan de comprar una casa, casarse y tener otro hijo. Excepto que ella le dijo que si él necesitaba estar con ella, él tendría que hacer algunos cambios. La tarde anterior a la que él vino a verme, ella le dijo que estaba embarazada.
Esta persona es un psiquiatra de niños, mide alrededor de 1.90 m y es muy fuerte, atractivo y con una presencia imponente. Pero con esta mujer, él vive en compromiso. Él está aterrorizado de hacer algo que ella pueda desaprobar. Siente que si le niega algo en alguna forma, significa que no la ama incondicionalmente. En su vida doméstica, el esta totalmente "fuera de control". Él ha permitido que esta mujer maneje su vida y se siente incapaz de hacer algo al respecto. Una de las lecciones que muchos de nosotros necesitamos aprender es como tomar la responsabilidad de nuestra vida a cualquier precio. Pero en nuestro estado mental de niño, no es posible. Es demasiado aterrador.
Yo enfrente una situación en mi propia relaciones hace algunos años que ejemplifica este tema claramente. Tuve una amistad cercana con una mujer que causó algunas dificultades y conflictos entre Amana y yo. Ella es como una hermana para mi y teníamos de conocernos ya algún tiempo. Pero nuestra relación era disfuncional. Ella me tenía como soporte emocional y no era respetuosa de los límites de Amana y los míos. Las dificultades se dieron principalmente porque yo no era claro con ninguna de las dos lo que hacía que los límites de cada relación no fueran claros. Fui negociando con la situación tal como lo había hecho en situaciones del pasado que me habían provocado conflicto. Simplemente no hice nada con la situación pretendiendo que no había nada que aclarar con la esperanza de que ignorando los sucesos mágicamente se resolvieran. Una vez pude ver lo que estaba haciendo y de dónde venía todo, fui capaz de ver que esto era un viejo patrón familiar. Pude afirmar las dos relaciones y ser claro con ellas, desvaneciendo el conflicto.
Excavando dentro de las raíces del compromiso.
Las raíces de nuestros compromisos son mucho más complejas que sólo el miedo al rechazo, a la desaprobación o al ataque. Como un niño, muchos de nosotros hacemos contratos inconscientes con nuestros tutores. A cambio de amor y aprobación, accedemos a comportarnos en la forma en la que nos es requerido. Para cada uno de nosotros, el tipo de contrato que formamos es diferente, pero tienen ciertas características negativas en común. Accedemos a comprometer nuestra vida y nuestra naturaleza en cierta forma para realizar las expectativas de la sociedad, de los padres y de los maestros. Por esta razón, este fenómeno ha sido llamado "unión negativa". Esta unión negativa, con nuestros tutores tiene un precio, esto pasa muy temprano y continuamente es soportado por el ambiente en el que estamos en el que no tenemos idea qué pasó o cómo pasó.
Tenemos un cliente noruego que creció en la alta sociedad de Oslo. El fue preparado para el éxito en los negocios tal como su padre lo hizo, eso era lo que se esperaba de él, se casó con una mujer sana quien incrementó su importancia. Era un matrimonio casi construido en forma. Lo vimos la primera vez cuando vino a entrenamiento estábamos corriendo, pude reconocer su dulzura e inocencia y pude sentir su lucha para vivir a través de todos los estándares. Tan pronto como fue más profundamente en su crecimiento personal, el encontró más y más dificultades para mantener la vida anterior, incluso encontró que se saboteaba a sí mismo una y otra vez.
Eventualmente se divorció de su esposa pero siguió luchando en el mundo de los negocios en Noruega. Eso fue muy difícil, romper el contacto negativo que había hecho con su padre y enfrentar la desaprobación. El llevaba tan profundamente los valores de su padre y de la sociedad que no se sentía capaz de tener un segundo divorcio -el que venía su unión negativa. Recientemente conoció una mujer que realmente lo ve y lo ama pero ella es totalmente diferente de lo que él acostumbraba, así que él está temeroso de presentarla a sus viejos amigos por el miedo a lo que puedan pensar.
La más grande dificultad con este tipo de compromiso es que esta profundamente arraigado en el interior, no nos damos cuenta que nos estamos comprometiendo. Sin embargo, algo en el interior, no se siente bien. Cuando tomamos un rol a temprana edad, parece solo un pequeño susurro en el interior que nos recuerda que estamos viviendo en compromiso. Muchos de nosotros somos condicionados para ser tutores. Esa es la forma en la que ganamos amor de niños y es lo que creemos ganarnos hoy en día. Pudimos haber sido condicionados, como yo lo fui a actuar, así enfocamos toda nuestra energía en esta dirección y nos convertimos en un la actuación de un tipo de robot.
Nuestra autoimagen está basada en compromiso
Muchos de nosotros hemos vivido en compromiso durante largo tiempo lo que no sabemos es que podemos vivir de otra manera. Tenemos una autoimagen basada en compromiso. Sé lo que hice, recuerdo la universidad, todos solíamos ver películas de Humphrey Bogart durante el periodo de exámenes. Era un tipo de ritual que la noche anterior a cada examen íbamos a ver una de sus películas. Imaginabamos que si no sabíamos el contenido para ese momento era muy tarde. Sabíamos las líneas de Bogart así todos las decíamos en voz alta dentro del cine incluido antes que él las dijera. Las memorizabamos porque eran "cool" y sin compromiso. Después de cada película, hacia una resolución interna de que a partir de ese momento seria con chico "cool". Incluso pensé en comprar un sombrero como los que solía vestir Bogart, pero nunca funcionó, parecía que a la primer oportunidad volvía a mi viejo compromiso.
Cuando vivimos en compromiso, nos sentimos "fuera de control", disminuidos o empequeñecidos en el lugar más profundo de nuestro interior. Hay una cierta sensación interna conectada con el compromiso.
Para mi se siente suave y superficial. Tan pronto como me sentí más familiar con este sentimiento, pude reconocer cuando hacía o decía algo que no sentía correcto. Comencé a sentirme más identificado con el sentimiento interno del compromiso. Primero lo detecté días después, (algunas veces semanas después). Después, el tiempo se redujo hasta que casi lo pude percibir instantáneamente. Este fue el primer paso para salir de mi comportamiento automático que estaba basado en un vieja y familiar manera de comportarme y verme como una persona comprometida.
Cuando todo lo que hemos hecho en nuestra vida es en compromiso, no tenemos la capacidad de enjuiciar cuándo vivimos en dignidad. El compromiso llenaba mi vida y no era fácil de identificar, especialmente con las personas quienes tenian algún tipo de poder sobre mi - el poder de rechazar, retener amor o respeto. Con ésta gente, hice contratos para mantener las cosas en armonía, sin embargo, muchas veces era menos que estar vivo. Pero más que estas situaciones, empecé a ver que mi manera entera de vivir era en compromiso. Básicamente vivía para otros, no para mi.
Esto cambio de muchas maneras. Al pasar los años, hice elecciones y decisiones que me trajeron de vuelta la dignidad y aprendí lo que se siente en el interior para vivir con dignidad.
Una vez que pude sentir esto, no es fácil regresar al viejo comportamiento. Porque aprendiendo este truco hice una gran diferencia en mi vida, por lo que se convirtió en una de las áreas en las que hay que enfocarse profundamente en nuestro trabajo.
Cuando hablo acerca de compromiso, me estoy refiriendo a aspectos esenciales de nuestro ser, no de los arreglos que tenemos que hacer para vivir en armonía con otros. Por ejemplo, cuando estoy en casa y quiero tenerla a 68 grados y Amana la prefiere a 72, no es compromiso ponerla a 70. El compromiso del que estoy hablando involucra aspectos esenciales de nuestro ser y nuestra energía de vida -involucra hacer y decir lo que es falso en nuestra naturaleza minimizando o negando necesidades esenciales.
También, salir del compromiso no significa que alguien tenga que cambiar. No es acerca de otra persona, es acerca de encontrar el coraje de ser quienes realmente somos. No es algo que podamos alcanzar en el estado mental de niño. El miedo es muy grande para vivir sin compromiso, tenemos que entender cómo y en cuáles situaciones lo hacemos y después empezar a ver que no tenemos que dejarnos llevar por nuestro asustado e inseguro niño.
Recuerda nunca comprometerte,
Y cuando de esencial se trate, tenga cuidado
Incluso si tu vida está en riesgo,
Arriesgate
-Osho
Ejercicios:
1. Sintiendo la cualidad interna de comprometerse.
1. Práctica aprendiendo como se siente en el interior cuando estas en compromiso.
2. Identifica la siguiente ocasión en la que tu haces o dices algo que no se siente bien.
3. Identifica las sensaciones del cuerpo, como te sientes contigo mismo y los pensamientos que surgen de ti mismo.
2. Identificando gente en tu vida con quien estas en compromiso.
1. Observa cómo te comportas con las personas importantes en tu vida -tu pareja, tu jefe, tus amigos cercanos.
2. Pregúntate a ti mismo si de alguna manera ellos tienen poder sobre ti.
3. Después identifica si comprometes lo que dices o haces alrededor de ellos.
3. Identifica las formas en que tu comprometes.
1. Empieza volviendo te consciente de las maneras exactas en las que comprometes.
2. ¿Dices lo que no quieres decir o lo que no sientes o no dices no lo que sientes?
3. ¿Te comportas en formas que se sienten falsas?
4.¿Qué tipo de actividades no haces en tu vida porque tienes miedo de lo que otros dirán o harán?
4. Volviéndose consciente de los contratos negativos del pasado.
1. Escribe cómo hiciste contratos con tus tutores primarios, cómo aprendiste el amor y la aprobación pero que comprometió tu energía de vida.
2. ¿Qué se esperaba de ti y qué hiciste para parar?

No hay comentarios:
Publicar un comentario